sábado, 12 de mayo de 2012

Primera escala: "Bienvenidos"

DETALLES DE SU VUELO
INTRODUCCIÓN
“En el vientre materno se prepara el cuerpo para ser habitación del alma.
En la tierra el alma se prepara para la vida eterna.
Dios creó todo para dárselo al hombre".
(Juan Amós Comenio)

Cuando decidí cursar la Maestría en Comunicación Educativa, mis expectativas más grandes estuvieron enfocadas en el curso de Pedagogía. De inmediato recordé a todos los docentes de mi vida, y, durante el transcurso de la cátedra, se remarcaron en mí aquellos educadores que siempre dieron algo más para sorprenderme. Lo más curioso fue recordar todo lo que me enseñaron, a través de este maravilloso viaje por la historia de la educación, que usted muy pronto tendrá el gusto de experimentar.
El primer día del curso de Pedagogía recordamos la educación en la antigua Grecia, Fue una increíble historia. A raíz de esta experiencia, estuve más consciente que nunca de que el éxito de un curso radica en conocer los métodos pedagógicos funcionales, es decir, en la estrategia que utilizará el educador para que se lleve a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje. Sin duda, la “Educación es un arte, donde la creatividad no tiene límites”.
En realidad, la educación nos ha acompañado desde nuestros años de vida. Desde un padre que trata de instruir a su hijo sobre cómo comportarse, la escolaridad a nivel primaria, secundaria y diversificado, hasta los estudios a nivel superior. 
Así pues, el siguiente viaje es una recopilación de todo lo visto en clase, desde la Antigua Grecia hasta la educación moderna.
¡Que disfrute su viaje!
Vea su itinerario en las siguientes páginas

Segunda escala "Sistema educativo griego"

ÉPOCA HOMÉRICA, CLÁSICA, HELENÍSTICA


Educación  en la antigüedad clásico

          Época arcaica: albores del mundo griego hasta siglo VIII AC.
          Experiencia Espartana: siglo VIII y VII AC.
          Época clásica: siglo VI al IV AC. representada por Atenas.
          La civilización helénica: desde el año 323 AC. al 529 dC.

La antigua Grecia

La civilización de los antiguos griegos ha sido enormemente influyente para la lengua, la política, los sistemas educativos, la filosofía, la ciencia y las artes, dando origen a la corriente renacentista de los siglos XV y XVI en Europa Occidental, y resurgiendo también durante los movimientos neoclásicos de los siglos XVIII y XIX en Europa y América.[]
Educación en la época arcaica

Coliseo Romano
          De los albores del mundo griego hasta el siglo VIII a de C.
          Conocida a través de la obra de Homero.
          Época caracterizada por culto al héroe y la explicación mítica de la vida.
          La fuente de prestigio y gloria personal eran las proezas militares o deportivas. 
          El ideal de perfección  o “areté” era el honor individual, el valor personal.
          Joven noble era educado a través del consejo y ejemplo de un viejo a quien era confiado. 
          El contenido de la educación era moral y práctico: cómo conducirse en el mundo, cómo comportarse, cómo hablar.

Homero, y su legado en la educación griega

La influencia de Homero en la educación

Homero es el nombre dado al poeta y rapsoda griego antiguo al que tradicionalmente se le atribuye la autoría de las principales poesías épicas griegas (tradición oral) — la Ilíada y la Odisea—. Desde el periodo helenístico se ha cuestionado si el autor de ambas obras épicas fue la misma persona; sin embargo, anteriormente no sólo no existían estas dudas sino que la Ilíada y la Odisea eran considerados relatos históricos reales. Dichas obras eran utilizadas en la tradición oral griega, como sistema educativo.

Los preparaban para ser grandes guerreros
El pensamiento educativo del mundo griego en sus inicios se ve reflejado por Homero en sus obras La Iliada y La Odisea. La educación Homérica distingue dos aspectos:

- Técnico: manejo de armas, deporte, canto y música.
- Ético: lo moral, valores.

Estas técnicas suponen una evolución a lo largo de los años y aunque renacieron en la época clásica, bien es cierto, que en el proceso de evolución citado alcanzaron gran desarrollo de carácter intelectual en detrimento de otros de carácter marcial, tendentes a la formación de buenos guerreros.

Homero fue calificado por Platón como el educador de Grecia, y la educación literaria griega conservó sus textos como básicos a lo largo de toda la historia. La ética caballeresca ocupaba el ideal de vida griega y Homero fue el intérprete de ese ideal. Su verdadera significación educativa residía en la atmósfera ética, donde hace actuar a sus héroes en su estilo de vida. La pedagogía homérica se sustenta en el ejemplo heroico, utilizando para ello ejemplos de gestas legendarias capaces de despertar el deseo de rivalizar.

Homero representa la base fundamental de toda tradición pedagógica clásica, y cualesquiera que hayan sido, aquí o allá, las tentativas para sacudir su influencia tiránica, la continuidad de esta tradición mantuvo viva durante siglos en la conciencia de todo griego su ética feudal de gesta.

La civilización griega

Los griegos constituyen uno de los fundamentos culturales de la civilización occidental. Entre sus logros podemos señalar el desarrollo de la democracia como sistema político, el aporte al pensamiento filosófico, científico y sus reflexiones y creaciones artísticas.

En el plano cultural, los griegos han hecho un gran aporte a la civilización occidental. Para ellos, el hombre era “la medida de todas las cosas”, el centro del Universo, y fue esta mirada antropocéntrica la que pasó a formar parte de la cultura universal llamada “occidental”.

De esta manera, la filosofía griega, que buscó una explicación racional de las cosas, reflexionó inicialmente acerca de las preguntas fundamentales del ser humano, y sus respuestas complementaron las que se habían propuesto desde las diversas explicaciones religiosas del mundo antiguo; sin duda alguna, esta cultura significó un importante aporte al posterior desarrollo del pensamiento occidental. Dentro de los filósofos griegos se destacan Heráclito y Parménides, que estudiaron la naturaleza; Sócrates, que estudió al ser humano; y Platón y Aristóteles, que estudiaron las formas del conocimiento, entre muchas otras cosas.

Los griegos dejaron grandes nombres en todas las ramas del saber: Hipócrates en la medicina; Heródoto, Tucídides y Jenofonte en la Historia; Esquilo, Sófocles y Eurípides en el teatro.

Aportes culturales de la civilización griega

El desarrollo de los griegos en ciudades independientes (llamadas Polis) incentivó en ellos un fuerte individualismo, pero también una marcada valoración por el hombre, lo que los llevó a desarrollar y destacarse en una serie de realizaciones, las cuales se convirtieron en un verdadero legado para el mundo occidental. Entre ellas se destaca:
- El Arte: en esta actividad se plasmó claramente el ideal griego de “nada en exceso”, ya que por ejemplo, en la arquitectura no hubo grandes construcciones monumentales, pero si una serie de edificios públicos vinculados a la vida cotidiana en las ciudades. También la escultura tiene un lugar destacado y en ella se aprecia el valor que tenía para los griegos el ser humano, el cual se representa generalmente desnudo y armónico en su composición anatómica. Entre los principales escultores del mundo griego se destacan Fidias y Mirón.

- La Filosofía: el “amor a la sabiduría” comenzó en los griegos, como la búsqueda por encontrar la sustancia básica de que está compuesto el Universo (Por ejemplo, para Tales era el agua, en cambio para Anaxímenes era el aire).

Durante el período Clásico, los filósofos se dedicaron a reflexionar sobre el hombre (período antropológico), destacándose las figuras de Sócrates, Platón y Aristóteles. Sócrates planteó el conocimiento de uno mismo para ser más sabio y virtuoso. Fue acusado de corromper a la juventud, por lo que fue condenado a beber cicuta. Platón fue discípulo del anterior (de hecho los datos que se conocen de Sócrates son a través de los Diálogos platónicos). Planteó la existencia de una serie de elementos ideales que debían regir la conducta de los hombres. Aristóteles fue discípulo de Platón, pero a diferencia de su maestro, no fue idealista sino que realista. Se dedicó a estudiar una serie de temas, entre los que destacan, la lógica, la metafísica, la política y la biología.

- El Teatro: esta actividad surge en el período Clásico griego y está estrechamente ligada a las festividades religiosas en honor al dios Dionisio (dios del vino y de las fiestas). En este tipo de actos, al aire libre, se desarrollaron Tragedias, las cuales eran obras de desarrollo algo tenso y que terminaban en un desenlace trágico, en donde se destacaron autores como Sófocles (autor de “Edipo Rey”), Esquilo (autor de la “Orestíada”) y Eurípides (autor de “Las Bacantes”). También las Comedias cumplían un rol importante, ya que en ellas se caricaturizaba a la sociedad y a la política griega, cumpliendo un sentido opuesto a la tragedia. En este tipo de teatro se destacó Aristófanes (autor de “Las aves”, en donde se realiza una crítica al imperialismo de Atenas).

- Las Ciencias: a pesar de que los griegos, en algunas áreas, no fueron creadores, si se dedicaron a establecer algunos teoremas, como por ejemplo Pitágoras en Matemática. En el caso de la Medicina, esta nació en Grecia debido a que Hipócrates consideró que las enfermedades no se asociaban a prácticas mágicas sino que a causas de tipo natural. La Historia también tiene un papel destacado en Grecia, surgiendo como investigación y ya no como un simple relato de acontecimientos. Sus principales exponentes fueron Heródoto y Tucídides.

- La Democracia: tal como se ha explicado más arriba, el principal aporte político al mundo Occidental fue el desarrollo del sistema democrático en la polis de Atenas. De acuerdo a Pericles, quien es considerado el principal exponente de este régimen, en Atenas.

- Los Juegos Olímpicos: Constituían la fiesta religiosa más importante en el mundo griego, en la cual,  desde las distintas ciudades, acudían sus representantes para competir en carreras, luchas, lanzamiento del disco, entre otras pruebas. A pesar de que han cambiado demasiado con el tiempo, su origen está en la civilización griega.

Sistema educativo desarrollado por los griegos

La educación de los niños atenienses, porque solo los varones recibían educación, pues las niñas no pisaban nunca la escuela. Todo lo que aprende una joven ateniense -esencialmente las labores domésticas: cocina, tratamiento de la lana y tejido, y tal vez también algunos rudimentos de lectura, cálculo y música- lo aprende con su madre, con una abuela o las criadas de la familia. De hecho, las muchachas jóvenes apenas salían siquiera al patio interior de su casa, ya que deben vivir lejos de toda mirada, alejadas incluso de los miembros masculinos de su propia familia.

En Atenas, la enseñanza, la asistencia a clase, no era obligatoria: el padre de familia gozaba de total libertad para educar a sus hijos o permitir que otros los educaran hasta los dieciocho años, edad en que el joven se convertía en ciudadano y debía realizar el servicio militar. 

Hasta que el niño iba a la escuela (a los siete años), eran la madre y la nodriza quienes se ocupaban de él y le proporcionaban las primeras enseñanzas, que consistían en historias tradicionales, mitología y leyendas nacionales. A los siete años el niño comienza su "paideia", o formación cultural, pasando a la escuela, siempre de profesores particulares, donde cursaban tres asignaturas: gramática, música y gimnasia

La escuela del gramático

En cuanto el pequeño ateniense tenía edad para ir a clase pasaba, al menos en las familias acomodadas con varios esclavos, de la vigilancia de la nodriza a la del pedagogo, que era un esclavo encargado de acompañarle a todas partes y de enseñarle buena educación, recurriendo, si era necesario, a los castigos corporales. El pedagogo lo acompañaba por la mañana a casa del maestro y le llevaba la cartera.              

El niño empezaba por aprender a leer y  luego a escribir. Aprendía a leer en voz alta y luego seguía haciéndolo igual.      El alumno practicaba después la escritura de las letras sobre una tablilla de madera barnizada de cera, y sobre ella trazaba los caracteres con ayuda de un punzón o estilete, cuyo extremo opuesto, plano y redondeado, servía para borrar. No había pupitres, y los alumnos se sentaban en taburetes alrededor del maestro. 

En cuanto sabía leer y escribir con facilidad tenía que aprender versos de memoria, y luego fragmentos cada vez más extensos de los poetas. El primero era el más grande de todos, Homero, el autor de la Ilíada y la Odisea. Los griegos consideraban que Homero enseñaba todo lo que debía saber un hombre digno de tal nombre: las actividades de los tiempos de paz y de los tiempos de guerra, los oficios, la política y la diplomacia, la sabiduría, la cortesía, el valor, los deberes hacia los padres y hacia los dioses.

La enseñanza se completaba con la aritmética. Utilizaban los dedos para los cálculos elementales, y recurrían a las fichas de cálculo y al ábaco para los más complicados.

La enseñanza de la música

Para los griegos la música era la parte esencial y el mejor símbolo de toda cultura. Se decía que la música educaba el alma y la gimnasia entrenaba el cuerpo. Al parecer los niños aprendían con el maestro de música (citarista) canto al mismo tiempo que la música instrumental y la danza. La música se practicaba de oído, sin ninguna partitura. El instrumento noble por excelencia era la cítara, pero también el oboe estuvo muy de moda en Atenas en el siglo V. 

La gimnasia 

No se sabe exactamente a qué edad comenzaba el joven ateniense a ejercitar su cuerpo bajo la dirección del pedotriba, tal vez a los ocho años, pero es más probable que fuera a los doce, cuando ya hacía varios años que acudía a la escuela del gramático y a la del citarista. 

Los alumnos del pedotriba se dividían en dos clases: los pequeños (pai'de"), que tenían de doce a quince años, y los mayores (neanivskoi), de quince a dieciocho años. 

La gimnasia se practicaba en la palestra: terreno deportivo al aire libre, cuadrado y rodeado de muros. En uno de los lados había unas habitaciones que servían de vestuarios, de salas de descanso con bancos, de baños y de almacén de arena y aceite. 
Tres son los rasgos distintivos de la gimnasia griega: la total desnudez del atleta, las unciones de aceite y el acompañamiento de oboe durante los ejercicios.  Los accesorios indispensables que el niño debía llevar a la palestra eran la esponja, el frasco de aceite y un rascador o cepillo de bronce. 

Los deportes más practicados eran la lucha, la carrera, el salto y el lanzamiento de disco y de jabalina. Además podían practicar el boxeo y el pancracio. Los niños de buena familia practicaban también la equitación desde muy pequeños. 

La pederastia 

El amor por los muchachos desempeñó un papel importantísimo en la educación griega. Los atenienses consideraban que la vinculación apasionada de un hombre (ejrasthv") y de un adolescente de 12 a 18 años (ejrovmeno") podía generar nobles sentimientos de valor y honor. 

Se puede decir que el joven ateniense aprende en la escuela (con el gramático, el citarista y el pedotriba) conceptos, técnicas, habilidades manuales, mientras que el amante proporciona la educación moral, enseña la virtud. 

Los sofistas (la enseñanza a nivel superior, como la universidad. Enseñaban persuasión y oratoria)

La enseñanza que el joven ateniense recibía en la escuela era elemental y primaria; no existía hasta el siglo V a. de C. ninguna enseñanza superior, pero en la segunda mitad de ese siglo se produjeron innovaciones decisivas en la educación, gracias a la aportación de los sofistas. Con el desarrollo de la democracia, todos aquellos que querían dedicarse a la política necesitaban ejercitar el arte de la persuasión y la oratoria. Los sofistas asumieron entonces el papel de educadores. 

Estos primeros profesores de enseñanza superior eran conferenciantes itinerantes. Las exhibiciones que hacían de su saber y de su talento de oradores les atraían a alumnos que se vinculaban a ellos y los seguían de ciudad en ciudad.  Enseñaban todo lo que entonces se podía saber y que no se enseñaba en la escuela elemental: geometría, física, astronomía, medicina, artes y técnicas, y, sobre todo, retórica y filosofía. 

Esparta 

La educación espartana merece una mención especial, por su total contraposición a la educación ateniense. Mientras que, como ya hemos dicho, en Atenas las jóvenes vivían recluidas, en Esparta las muchachas practicaban en público muchos deportes, al igual que los muchachos: la lucha y el lanzamiento de disco y jabalina. Pretendían así preparar madres de familia robustas y fuertes, que proporcionaran a Esparta hijos fuertes, buenos guerreros. 

Los muchachos sólo permanecían con sus familias hasta los siete años, edad en la que el niño pasa a manos del Estado, al que no dejará de pertenecer hasta su muerte. El niño se alistaba en formaciones premilitares que se escalonaban a lo largo de todo su crecimiento. Sus estudios se limitaban a lo estrictamente necesario; el resto de su educación consistía en aprender a obedecer, soportar la fatiga con paciencia y vencer en la lucha, es decir, ejercicios físicos y entrenamiento para la guerra.


Modelo de ciudadano:

Guerreros.
Políticos.
Democráticos.
Grupos de ciudadanos para servir (Guerreros) y para expandir la cultura (Políticos).
 
Destaca:

Manejo de leyes.
La superioridad cultural griega marcará la cultura y educación romana.
Educación en casa.
Nivel educativo: elemental, secundario y superior.
Lectura, gramática, dominio de la lengua, métrica, historia, oratoria, matemáticas.

Tercera escala: "Sistema educativo romano"

ÉPOCA ANTIGUA (hasta el siglo II a. C.).

En esta época antigua de la historia de Roma, la educación de los muchachos se limitaba a la preparación que podía darle su padre. Se trataba de una educación de campesinos, basada fundamentalmente en el respeto a las costumbres de los antepasados (mos maiorum). Desde la más tierna infancia se les enseñaba que la familia de la cual eran miembros constituía una auténtica unidad social y religiosa, cuyos poderes estaban todos concentrados en la cabeza, en el paterfamilias, que era el propietario de todo, con derecho de vida y muerte sobre todos los miembros de la familia.

Hasta los siete años era la madre la encargada de la educación de los hijos. La madre es la maestra en casa. Ejerce, pues, un papel de suma importancia: no se limita sólo a dar a luz al hijo, sino que luego continúa su obra cuidándolo física y moralmente. Por eso su influencia en el hijo será importante durante toda la vida de éste.

A partir de los siete años era el padre quien tomaba la responsabilidad de la educación de los hijos. Un padre enseñaba a su hijo -puer- a leer, escribir, usar las armas y cultivar la tierra, a la vez que le impartía los fundamentos de las buenas maneras, la religión, la moral y el conocimiento de la ley. El niño acompaña a su padre a todas partes: al campo, a los convites, al foro, etc.

Por su parte, la niña -puella- sigue bajo la dirección y el cuidado de su madre, que la instruye en el telar y en las labores domésticas.

El definitivo perfeccionamiento a su formación lo daba el ejército, en el que se ingresaba a la edad de 16 o 17 años. La fuerza del ejército romano residía en su disciplina: el cobarde era azotado hasta morir, el general podía decapitar a cualquiera por la menor desobediencia, a los desertores se les cortaba la mano derecha, y el rancho consistía en pan y legumbres.

En los albores, la educación de un romano, era impartida por su progenitores. Esta educación se basaba fundamentalmente en el conocimiento y  respecto de las costumbres de sus antepasados, mos maiorum, y la unidad familiar que representaba la unidad social. El cabeza de familia era el paterfamilias, era el dueño de todo y decidía quien vivía y como. La madre les enseñaban las virtudes del hombre o mujer ideal, ayudada por algún miembro mayor de la familia, aya. Las virtudes enseñadas eran: la gratuitas, que era la seriedad ante la vida; la bona fides, que era la lealtad y el valor de la palabra dada; la pietas, el respecto a los dioses...Cuando cumplían los siete años, la madre dejaba de encargarse de su educación. Si era niña, puella, la madre le enseñaba las tareas de la casa como tejer, cocinar y demás labores. Pero si era niño, puer, se encargaba de él el padre y le enseñaba a leer, escribir, los trabajos del campo, a luchar y lo educaba según la tradición. No se separaba ya del padre, lo acompañaba a cualquier lugar, hasta que cumpliera los doce años.

Era una sociedad donde la madurez se obtenía en el ejército, se castigaba la cobardía y se premiaba el valor. Se ingresaba a los 16 ó 17 años. También a esta edad se realizaba la ceremonia del cambio de túnica y la mayoría de edad; se cambiaba la túnica praetexta, por la túnica virilis. Su aprendizaje ahora se centraría en los asuntos públicos, tirucinium fori, tutelado por un protector, o la carrera militar, tirocinium militiae, para después acceder a la  política, cursus honoris.

Estudiaban todo lo relacionado con el campo, numerosos tratados de agronomía han llegado a nosotros como, De Agri Cultura de Caton, De rustica de Varron, etc. Las mujeres se dedicaron al estudio de la danza y la música.

A partir de mediados del siglo III a.e.c. entran en contacto con las colonias griegas de la península itálica y con la conquista de Grecia en el s II a.e.c. llega la revolución cultural. Poco a poco el sistema griego educativo se irá imponiendo, a pesar de la oposición tradicionalista. Aparecen los educadores, que normalmente eran prisioneros de guerra, que se hacían esclavos y a los que se les encomendaba la educación de los hijos. La enseñanza no era obligatoria, ni estaba controlada por el Estado. Nacen las escuelas públicas creadas generalmente por maestros libertos; la pasión por la cultura y las artes invaden el imperio.

A PARTIR DEL SIGLO II a. C.

A partir de los siglos III y II a. C. Roma entra en contacto con la cultura griega al conquistar la Magna Grecia. Desde entonces, la superioridad cultural griega marcará la cultura y la educación romanas. Maestros y rétores llegan como esclavos a Roma y se dedican a impartir la docencia en las casas de sus dueños e incluso abren escuelas, una vez obtenida la libertad.

La implantación del sistema educativo griego no se hace esperar. De este modo, la Roma rústica se va a convertir en portadora y transmisora del caudal humanístico griego. A partir de ahora gran número de pedagogos, gramáticos, retóricos y filósofos invaden las calles de Roma, y los romanos aceptan sus enseñanzas (aunque no sin algunas reticencias).
Esquemáticamente, la organización del sistema educativo es, pues, la siguiente:       



Nivel de estudios
Edad de los alumnos
Nombre del profesor
Planes de estudio
 
Locales
Metodología
Elemental (primario)
 7-11
(En el Imperio, para pobres había escuelas gratuitas)
 
 
Ludi magister o Litterator
Lectura, escritura, cuentas y memoriza-ciones sencillas. Ley de las Doce Tablas.
Objetivo: cultura básica y actitud cívica.
Pergulae =  azoteas o tabernae =  tiendas
 
Memorización, castigos corporales: se usa la férula (Tablilla empleada en el tratamiento de fracturas)
Medio (secundario)
 12-16
(ricos o privilegiados)
 
 
 
Grammaticus
Explicaciones de poetas griegos y romanos.
Se persigue el perfecto dominio de la lengua
Tabernae a lo largo del foro, abiertas al público
Comentario de texto total: gramática, métrica
historia
mitología,geo-grafía.
Memorización
Superior (uni-versitario)
 17-20
(alumnos que aspiran al cursus honorum -carrera política-).
 
 
 
Rhetor
Oratoria: reglas, fórmulas, dicursos, declamacio-nes.
Objetivo: formar para la elocuencia
Pórticos del foro. Desde el Imperio, el Estado facilita hermosas aulas.
 
Ejercicios prácticos: suasoriae
controversiae

 
Enseñanza primaria: 

La enseñanza primaria ocupaba a los niños desde los siete años hasta los once o doce. Esta primera enseñanza podía recibirse en casa, con profesores particulares, pero la mayoría de niños y niñas acudía a la escuela del litterator.

El niño acudía a la escuela muy temprano, acompañado del paedagogus, generalmente griego. La jornada solía ser de seis horas, con descanso a mediodía, y  un  día festivo cada nueve días -nundinae- . El curso comenzaba el mes de marzo, y había vacaciones estivales (desde julio hasta los idus -el 15- de octubre).

Las escuelas eran locales muy humildes, donde había sillas o bancos sin respaldo para los alumnos, que escribían con las tablillas apoyadas en las rodillas.

En la escuela primaria se aprendía a leer, escribir y contar, bajo una férrea disciplina que castigaba con severidad cualquier falta.

Enseñanza secundaria/media

 La enseñanza secundaria, impartida por el grammaticus, acogía a niños y niñas desde los once o doce años hasta los dieciséis o diecisiete. Se centraba en el estudio de la teoría gramatical, lectura de autores clásicos griegos y latinos y comentario de los textos leídos. A partir del comentario del texto se enseñaba a los niños geografía, mitología, métrica, física, etc.

Para ello se seguían los pasos siguientes:
a) Lectio - lectura y recitación de memoria
b) Enarratio o explicación - interpretación de palabras, conocimientos de geografía, historia, mitología,...
c) Emendatio o corrección del texto
d) Iudicium - pronunciamiento sobre el valor del autor y su clasificación como escritor entre los más importantes de Grecia y Roma.

Enseñanza superior:

Finalizada la enseñanza del grammaticus, el joven que decide dedicarse a la oratoria y a la actividad pública pasa a la escuela del profesor de retórica (rhetor), generalmente griego.
Después de una serie de ejercicios preparatorios, el alumno se ejercitaba en la declamación, en la que se distinguían dos géneros:

1. Suasoriae, discursos sobre temas históricos. Eran monólogos en los que personajes famosos de la historia valoran el pro y el contra antes de tomar una decisión.

2. Controversiae, discusiones entre dos escolares que defendían puntos de vista contrarios sobre temas judiciales muy variados.

Después del siglo III, por influencia del cristianismo y como consecuencia de la crisis económica que afecta al Imperio este sistema educativo va a cambiar significativamente.

Derechos y deberes de profesores y alumnos:

Los profesores:

Asuma ante todo un espíritu de padre con respecto a sus alumnos, y piense que está en el lugar de aquellos que le han confiado a sus hijos. No tenga él vicios, ni los tolere. No sea desagradable su actitud austera, no sea excesiva su familiaridad; no vaya a ser que nazca de la una odio y de la otra desprecio. Hable mucho de honestidad y bondad, pues cuantos más avisos dé, menos castigará. No se deje llevar nunca por la ira, pero tampoco deje pasar lo  que debe corregirse. Sea sencillo en su enseñanza, sufridor del trabajo, esté siempre cercano, pero no en exceso. Responda gustoso a los que le preguntan, a los que no le preguntan, pregúnteles de repente. En las alabanzas de las exposiciones de sus alumnos no sea tacaño, pero tampoco  exagerado, porque lo uno provoca disgusto con respecto al trabajo, lo otro autosuficiencia. Al corregir lo que debe, no sea duro, y mucho menos, amenazador, pues a muchos les aleja del propósito de estudiar el que algunos les repriman como si les odiasen. Diga alguna vez, es más, muchas, y diariamente, constantes ejemplos sacados de la lección para su imitación, sin embargo, según se dice, la viva voz alimenta mucho más y, sobre todo, la del maestro al que sus discípulos, si están bien educados, aman tanto vomo veneran. No se puede decir cuánto más gustosamente imitamos  a quienes apreciamos.

Los alumnos:

Después de hablar bastante de los deberes de los maestros, a los discípulos, entretanto, sólo les recomiendo esto: que amen a sus maestros no menos que a los mismos estudios, y crean que son sus padres, no físicamente hablando, sino en el plano intelectual. Este deber hacia el maestro ayudará mucho al estudio, pues los escucharán mejor y creerán en sus palabras, y desearán vivamente parecerse a ellos. Finalmente vendrán contentos y entusiasmados a las reuniones de las escuelas, no se enfadarán cuando se les corrija, se  alegrarán cuando se les alabe, y se dedicarán al estudio para ser los más queridos. Pues así como el deber de  aquéllos es enseñar, el deber de éstos es mostrarse dóciles. De lo contrario, una cosa no sirve sin la otra. Y así como  el hombre nace de la unión de uno y otro progenitor, y en  vano se esparce la semilla si no la calienta el surco bien  mullido, de la misma manera, la elocuencia no puede desarrollarse si no existe la concordia asociada del que transmite y del que recibe.


La esencia de la educación de la antigua Roma

La Roma antigua tomó elementos de la vida oriental y griega, creando un sistema educativo reconocido por la Historia y que influyó en el mundo occidental.

Uno de los días más importantes del año escolar romano era el 19 de marzo, cuando se celebraban festivales y procesiones en honor a Minerva, la patrona del aprendizaje y las artes. Los cinco días posteriores eran festivos y no se trabajaba, y también se aprovechaban para que los padres matricularan a los jóvenes en las escuelas. Unas escuelas que comenzaban su temporada el 24 de marzo.

La educación romana tomaba de otras culturas

Sobre el año 200 antes de Cristo, el sistema educativo desarrollado por el Imperio romano se diferenciaba del tradicional griego. Sin embargo, los romanos copiaron muchos métodos de enseñanza y actividades del sistema de Grecia.

La educación romana se basaba mayormente en el estudio de la literatura latina y griega y la intención principal era que los alumnos se formaran en el arte de la oratoria.

La educación total del niño

La relevancia de la educación romana es ciertamente destacable y sus principios en lo que respecta a las relaciones humanas y de aprendizaje alcanzan mucho más que la educación estándar de la época actual. La palabra latina educatio no se refería al progreso intelectual ni a la escuela (o por lo menos a la idea de escuela que se tiene ahora) sino a la "crianza" saludable (física y mental) del niño/a y a su comportamiento.

Una persona que era bene educatus no se refería, necesariamente, a alguien "bien educado" en el sentido que se la en nuestros días (erudito) sino de una persona "bien criada". Los profesores y padres romanos estaban tan interesados en la conducta y el carácter del niño/a como de la adquisición de cultura.

La educación romana tenía tres etapas: la instrucción primaria, lectura y literatura (la secundaria) y las clases de retórica. Estas fases no estaban dirigidas a todo el mundo o, mejor dicho, no estaban dirigidas a aquellos que no dispusieran de una buena situación económica, porque la escuela romana no era gratis.

Primero educar en casa

Los que podían permitirse enviar a sus hijos al colegio, primero tenían que educarles en casa. En la Roma antigua el tipo de educación que se le daba a los dos sexos era diferente la una de la otra.

El padre, si sabía leer y escribir, enseñaba al niño en el hogar; lo iniciaba en la ley romana, la historia, las costumbres, y en el entrenamiento físico que le ayudara a combatir en guerras. El respeto por los dioses, por las leyes, y el saber obedecer a la autoridad eran las lecciones más importantes y valoradas por la sociedad de entonces. Las niñas eran aleccionadas por sus madres, y aprendían a tejer y a coser; una educación sexista, eso sí, que continuó en siglos posteriores.

Los niveles de la educación romana

Una vez que los niños y niñas tenían el permiso de los padres y alcanzaban los 6 o 7 años ya estaban preparados para comenzar la enseñanza primaria del sistema educativo romano. En esa primera etapa, todos los alumnos profundizaban en la lectura, la escritura y el cálculo. Aprendían los números romanos y recitaban las lecciones que tenían que memorizar. A los 12 o 13 años, los estudiantes daban un paso más y pasaban a la fase de secundaria, donde estudiaban latín, griego, gramática y literatura.

A los 16 años de edad, los que quisieran, podían especializarse en la retórica, lo cual les convertía en expertos en hablar en público. Esto último era uno de los elementos más importantes de la educación, y lo que permitía alcanzar puestos muy importantes en los juzgados.

Los niños de las escuelas romanas no eran perfectos

Todo lo anterior no quiere decir que las conductas de los estudiantes romanos fueran totalmente ejemplares. El ser humano no es perfecto y los jóvenes son jóvenes. Tal y como comenta el experto en cultura clásica y catedrático Stanley Bonner, "fuera de los colegios, los chicos tenían sus propias bandas en tiempos de disturbios políticos, y bandas enemigas se enfrentaban en las calles. Incluso en las clases de retórica, los alumnos provocaban a los profesores y llevaban conductas agresivas".

A pesar de lo anterior, el sistema educativo invitaba a sus alumnos a pensar de forma crítica, a razonar, a integrarse y a contribuir a la sociedad. El reto era crear buenos ciudadanos.

Roma: la educación (En resumen…)

La educación de los niños comenzaba a los siete años. Hasta esa edad permanecían bajo el cuidado de la madre o de niñeras entreteniéndose con juegos, algunos en uso hoy todavía, como aros, peonzas, dados, tabas, rayuela, etc.

Un día de colegio en Roma

¿Siempre fue igual la educación en Roma?
 Hasta el s. III a.C. los padres se hacían cargo de la educación de sus hijos. Les enseñaban a comportarse en sociedad y los valores de los romanos primitivos (austeridad, respeto a los padres, a la ley, etc...).
La situación cambió a finales del s. III a.C., cuando la mayor complejidad dentro de la sociedad obligó a los romanos a establecer un sistema educativo. El modelo elegido fue el griego, basado en escuelas en las que se enseñaba de forma sistemática y escalonada, lectura, escritura, cálculo, comentario de textos y oratoria, filosofía y derecho.

¿Cuánto tiempo pasaban los niños en la escuela? ¿Había vacaciones?

El horario escolar era agotador, se prolongaba desde el alba hasta la tarde, con una breve interrupción para el almuerzo y se descansaba únicamente un día a la semana.
En compensación había largos periodos vacacionales en verano, diciembre y marzo.
El material escolar para escribir consistía en un rollo de papiro, libri, en los que se escribía con una caña afilada calamus o una pluma y tinta negra, y las tablillas de cera en las que se escribía con un punzón, stilus.

¿Quién pagaba la escuela?
Los niños cuando cumplían los siete años comenzaban su educación en escuelas costeadas por los padres, excepto los hijos de las familias más ricas que no enviaban sus hijos a la escuela sino que contrataban a un preceptor.


Como la educación no era gratuita, únicamente podían acceder a ella los hijos de los ricos, hasta que  en el s. II d.C. el emperador Adriano estableció un sistema de ayudas que permitió extender la enseñanza entre los grupos menos favorecidos.

 Destaca:

Manejo de leyes.
La superioridad cultural griega marcará la cultura y educación romana.
Educación en casa.
Nivel educativo: elemental, secundario y superior.
Lectura, gramática, dominio de la lengua, métrica, historia, oratoria, matemáticas.
 Modelo de ciudadano:
Guerreros.
Políticos.
Democráticos.
Grupos de ciudadanos para servir (Guerreros) y para expandir la cultura (Políticos).